Sobre el equilibrio emocional
Desde que me volví mamá he conocido todos los estados emocionales posibles, y he viajado a través de ellos como si fuera en una montaña rusa, los he conocido en sus picos más altos, pero también los he vivido en la calma absoluta que se siente cuando el tiempo se detiene.
Al final de la jornada todo este mar de emociones y sentimientos me han permitido conocerme a mí misma en facetas de las que no tenía consciencia, me han permitido crecer como persona y ampliar mi visión del mundo, me han permitido entender el poco control que tengo sobre mi vida y sobre la vida de los otros, me han permitido agradecer a Dios y a la vida por cada momento mágico y no tan mágico y como conclusión de todo esto, me han permitido darme cuenta que es nuestro deber cuidar nuestro equilibrio emocional.
Sé que muchas mamás y papás se relacionan conmigo y entienden lo que digo, porque en el caos del día a día se encuentran las llamas de la motivación para vivir, para ser mejores, para ser un buen modelo para nuestros hijos, para no apagar el brillo natural intrínseco que traen estos seres maravilloso que la vida nos regaló. Y estos impulsos de vida nos sirven para contrarrestar esos otros momentos en los que pareciera que todo nuestro entorno se cae a pedazos.
Nuestro equilibrio emocional es algo que debemos cuidar y proteger como el tesoro más grande, porque desde ahí podemos perdonar nuestros errores con humildad y podemos estar bien para ofrecerle bienestar a los demás. Y en mi camino he descubierto que en ese equilibrio emocional está la fuente de mi inspiración, si mi vida personal funciona, todo lo demás funciona, cosa que no ocurre en el sentido contrario.
Tómate un momento cada día para agradecer por lo bueno y lo malo, todo nos trae enseñanzas y emociones que nos hacen sentir la magia de estar vivos.
Gracias por leerme,
Diana

Comentarios
Publicar un comentario