Dibujos Olvidados
Desde hace años tengo la costumbre de cargar un diario conmigo, cada vez que quiero le escribo algo nuevo, pero también le dibujo algo nuevo. En mis diarios están mis dibujos más bonitos, los más sentidos, los más honestos. En las hojas de un diario puedo acompañar mis dibujos de otras historias y de otros dibujos, en las hojas de mis diarios no tengo que preguntarme si lo que hay ahí será del agrado de alguien, sólo pinto porque me nace. En mis diarios puedo dibujar con tranquilidad, con afán o con calma, con lápiz o con esfero y no importa. Increíblemente, siempre quedo satisfecha con mis dibujos de diario. Pero a medida que se van acabando, los voy guardando, archivando, les tomo un par de fotos a las hojas y luego los dejo al olvido en algún lugar libre de mi biblioteca. Y ni siquiera las fotos las miro muy seguido. Me gusta eso sí cuando un día por casualidad vuelvo a mirar esos diarios y me encuentro con imágenes fantásticas que me sorprenden y me llenan de felicidad. Lo...